ESTAR CÓMODOS

 

 

            Tengo escrita en este blog en repetidas ocasiones mi incomprensión hacia el nacionalismo de izquierdas, porque en mis, quizás cortas, luces nunca he llegado a entender cómo se puede conjugar a la vez el ser internacionalista con el ser nacionalista. Y vamos a dejarnos de tonterías, si no se es internacionalista no se es de izquierda, porque lo blanco no puede ser a la vez blanco y a la vez negro, porque no puede ser que el agua se mezcle con el aceite y porque, en definitiva, no se puede aspirar a ser a la vez una cosa y la contraria. De hecho cuando en la historia reciente de Europa y de España se han sumado los términos nacionalismo+socialismo, los resultados han sido, respectivamente, una Guerra Mundial, con el extermino añadido de un pueblo y cuarenta años de asesintatos cobardes y a sangre fría (valga tanto para el nacionalismo español como para el vasco), y eso por no hablar de Serbia, Bosnia, Chechenia, etc.,

            

    Viene al caso esta reflexión por el tremendo éxito de asistencia que ha tenido la manifestación independentista que se ha celebrado en Barcelona, en la que me parece que aunque la punta de lanza de la convocatoria no ha sido precisamente de izquierdas; los mal llamados partidos de la izquierda nacionalista catalana y algunos socialistas la han apoyado sin fisuras, de tal manera que gran parte del éxito ha sido debido a su aportación o, en el mejor de los casos, a su silencio cómplice. Así, basta visitar la web, por ejemplo de Esquerra Republicana de Catalunya, y uno encuentra titulares que lo dejan frio: “Una Diada per ser illiures”, como si el resto de los que vivimos aquí fuésemos esclavistas o nos dedicarámos a azotar cada mañana a látigo vivo a todos los catalanes que se nos pongan a mano.

            Pero no constituye el motivo de este artículo el criticar lo que yo entiendo que es una absoluta incoherencia ideológica, sino algunas de sus manifestaciones, que bajo mi punto de vista vienen a constituir una especie de insulto hacia el resto de las personas a las que todavía no nos ha dado por crear el cantón independiente de Isla Cristina, La Redondela y el Pozo del Camino, por poner un ejemplo.  Así, valga lo dicho anteriromente sobre el pedir la independencia para ser libres, (libres de quién) o la famosa y zahiriente frase que cada vez escucho con más frecuencia a estos profetas del independentismo incluidos los de izquierda  “que no se encuentran cómodos en España”,  o frases como las de “Escucha España. Ningún pueblo se merece el trato que hemos recibido de ti.”, contenida en el manifiesto leído ayer en la manifestación, y claro, pues a uno le entra su poco o su mucho de indignación  y piensa “oiga, sea usted todo lo independentista que usted quiera ser, sea usted todo lo incoherente que quiera ser, pero no me insulte, oiga, que el resto de los que nos quedamos aquí, ni nos hemos dedicado nunca a oprimir ni a maltratar a nadie, ni tenemos la sarna ni nos metemos con usted; simplemente nos dedicamos a trabajar los que tenemos la fortuna de poder hacerlo, y a buscarnos la vida todos, como ocurre en cualquier comunidad; pero no me diga usted que no está cómodo conmigo, porque desde esa atalaya de superioridad que se ha construido no sé con qué materiales, usted me está insultando; usted, que por definición ideológica debería venir a buscarme para luchar codo con codo para conseguie una sociedad sin clases,   usted viene a decirme que no está cómodo conmigo. Pues le digo a usted una cosa que no le diría si fuere usted de derechas, usted no estará cómodo conmigo, pero yo lo que considero es que  usted, por el sólo hecho de despreciarme no sé bien porqué, es una persona despreciable y un traidor a su clase.”

Finalizo con una reflexión: Hace algunos años, con ocasión de otro sarampión independentista,  un político con el que no tengo demasiadas cosas en común como es José Bono, dijo una frase que definía este nacionalismo que sufrimos: “el que quiere comer aparte es que quiere comer más que los demás”, y perdónenme los nacionalistas de izquierda, querer comer más que los demás no es de izquierda, querer comer más que los demás es simplemente insolidario e indigno de una persona que se llama progresista.

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7 respuestas a ESTAR CÓMODOS

  1. dias bonito dijo:

    Sr. Yusta con dos memoles, pues la separación destruye, la unión hace la fuerza y construye.ARR..

  2. Juan Manuel bendala Contreras dijo:

    Querido José Aurelio, se puede decir con más o menos acritud, como decía Felipe González, o adornarlo con más o menos citas históricas, como gusta hacer a algunos pretendidos eruditos; pero no se puede expresar mejor ese principio axiomático de que la izquierda, por definición, tiene que tener una vocación, intenacionalista, casi universalista diría yo. Hasta Blas Infante recogió en su himno con palabras muy hermosas ese sentimiento de solidaridad para con los demás: “Andalucía, por sí, para España y la Humanidad”. Todo lo demás no son más que deseos de nadar y guardar la ropa, mirando de reojo siempre los efectos de cualquier acto sobre los futuros resultados electorales.

  3. Juan Manuel bendala Contreras dijo:

    Lo ven casi todos, pero pocos se atreven a decirlo.

  4. Jose Manuel Pereira dijo:

    pocas veces estaremos mas deacuerdo en algo como con este tema, lo que mas me indigna es la manera de tratar a los demas,

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